Con el cuchillo entre los dientes



Esta noche el Real Madrid se juega gran parte de la temporada.

Lejos de resultados deportivos, de lo que se trata es de una cuestión de imagen, de fuerza, de confianza en la "marca" Real Madrid, de reafirmación del propio Mourinho, de los jugadores, del club y de su afición. En realidad hoy tiene la oportunidad de confirmar al Mundo entero que la ilusión generada en los últimos días no se trata de un mero espejismo provocado por el lamentable estado de salud de un F.C. Barcelona en horas bajas.



Probablemente, esta noche el equipo del viejo Ferguson, salga a esperar. Esto le vale, tiene una justa renta de un gol que, en mi opinión, van a intentar mantener. Esto, para ellos tiene cierto peligro ya que van a tener delante al equipo con más mordiente del Planeta y es muy díficil que un equipo así no te haga un gol, y si esto ocurre...vuelta a empezar. Arriesgada estrategia sin duda. Veremos que pasa.
Por su parte el Real Madrid no necesita una noche épica, ni mucho menos, aunque a pesar de ello y si quiere asegurarse el éxito, ha de salir con el cuchillo entre los dientes desde el calentamiento. Debe impresionar. Aquellos que han jugado al fútbol saben a lo que me refiero: esos equipos que intimidan desde 30 minutos antes sólamente con su actitud en el calentamiento, con su manera de motivarse unos a otros. Eso que hace que tu calientes a la vez que les vigilas de "reojo"; cuando esto ocurre, normalmente ya has perdido.

En definitiva, esta noche tenemos un partido igualado, en todos los sentidos, táctico, intereses deportivos, necesidades, calidad de jugadores, clubes, resultado inicial,....todo. Dificil pronosticar un ganador, al menos "si no llevamos puesta ninguna camiseta".
Esta noche ganará quien consiga motivarse mejor, no más, digo mejor. Si tanto en la vida, como en el deporte, como en nuestro trabajo el poder de la mente es fundamental, en el fútbol como en todos los deportes de equipo aún mucho más. Ya lo decía Valdano "el fútbol es un estado de ánimo".

Así que, no lo olvidéis amigos, el límite de nuestros éxitos lo ponemos sólo nosotros mismos.


Que gane el mejor.
 
Corre, nada, vuela!. Borja Sanz web © 2013